cerrando ciclos natalia nieto

Cerrando ciclos – Natalia Nieto

Cerrando ciclos – Natalia Nieto

Ecl 3:1 Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo:
Ecl 3:2 tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
Ecl 3:3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de derribar, y tiempo de edificar;
Ecl 3:4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar;
Ecl 3:5 tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo;
Ecl 3:6 tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
Ecl 3:7 tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
Ecl 3:8 tiempo de amar, y tiempo de odiar; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

YouTube player

cl 3:10 He visto la tarea que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en ella se ocupen.
Ecl 3:11 El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
Ecl 3:12 Sé que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien en su vida;
Ecl 3:13 además, que todo hombre que coma y beba y vea lo bueno en todo su trabajo, eso es don de Dios.
Ecl 3:14 Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo; no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle; Dios ha obrado así para que delante de El teman los hombres .
Ecl 3:15 Lo que es, ya ha sido, y lo que será, ya fue, y Dios busca lo que ha pasado.


Descubre más desde Enhacore .com - Reflexiones

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Mira También

Post navigation

Confía en Dios en todo tiempo – Luis Bravo

Viajeros Espirituales – Apóstol German Ponce

TWICE MÚSICA – Encontré mi lugar (Hillsong Young & Free – Where You Are en español)

NO TE QUIERE (Admítelo) – Ginna Parra

Mantén el rumbo – Dante Gebel

TWICE MÚSICA – Nunca Me Soltarás

Cuando se oculta el sol – Dante Gebel

Lo que Dios hace y lo que me toca a mí – Andrés Corson