Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
2 timoteo 1: 6-7
Descubre más desde Enhacore .com - Reflexiones
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
