Introducción:
Luis Bravo nos comenta, que si hay algo que nos gusta a los humanos es recibir indicaciones claras, ¿verdad? Ya sea para encontrar el mejor restaurante de la ciudad o para llegar a ese destino de vacaciones soñado, siempre apreciamos un buen GPS que nos guíe por el camino correcto. Pero, ¿qué tal si te dijera que hay un GPS aún más confiable y poderoso que cualquier tecnología terrenal? Bueno, déjame presentarte al Salmo 32:8, el GPS divino para nuestra vida.
Primero, echemos un vistazo rápido a lo que dice este Salmo, y después entraremos en detalles. Dice así: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos». Ahí tienes, ¿no te parece increíble?
Video:

Desarrollo:
Lo primero que salta a la vista es esa promesa de entendimiento y orientación. ¿Quién no ha deseado alguna vez tener una guía certera sobre qué decisiones tomar en la vida? Desde la elección de la carrera universitaria hasta decisiones más complejas como mudarse de ciudad o cambiar de trabajo, siempre nos enfrentamos a encrucijadas donde no siempre tenemos claro el camino a seguir. Pero aquí está la buena noticia: Dios se compromete a darnos ese entendimiento que tanto necesitamos. ¡Imagina eso! No tienes que vagar por la vida sin rumbo, sintiéndote perdido como un perrito en la lluvia. Tienes un guía celestial que te muestra el camino.
Ahora, hablemos de cómo funciona este GPS divino. Primero, Dios promete «te haré entender». Eso significa que no estamos solos tratando de descifrar el complicado rompecabezas de la vida. Tenemos a alguien que nos ayuda a entender las señales, a descifrar los mensajes que la vida nos envía. Cuando estás frente a una decisión difícil y no sabes qué hacer, ¡no te preocupes! Dios está ahí para iluminar tu mente y mostrarte la dirección correcta.
Pero eso no es todo, mi amigo. El Salmo continúa diciendo: «te enseñaré el camino en que debes andar». ¡Bingo! No solo obtienes entendimiento sobre la situación, sino que también recibes instrucciones precisas sobre qué pasos dar a continuación. Es como tener a un entrenador personal para tu vida, ¡pero mucho mejor! Dios conoce el camino mejor que nadie, y Él está dispuesto a mostrártelo si estás dispuesto a escuchar y obedecer.
Ahora, aquí viene la parte más asombrosa: «sobre ti fijaré mis ojos». ¿Te das cuenta de lo que significa eso? Significa que no estás caminando solo por ese camino que Dios te muestra. Él está contigo en cada paso del camino, vigilando cada movimiento, cuidando cada detalle. No importa cuán difícil sea el sendero, no importa cuántos obstáculos encuentres, tienes la seguridad de que los ojos del Todopoderoso están sobre ti, protegiéndote y guiándote hacia tu destino.
¿Y sabes qué es lo mejor de todo esto? Que esta promesa no es exclusiva para unos pocos privilegiados. No importa quién seas ni de dónde vengas, esta promesa es para ti. Sí, para ti que estás leyendo estas palabras en este momento. Dios está listo para ser tu guía, tu consejero, tu amigo en el viaje de la vida. Todo lo que necesitas hacer es confiar en Él, abrir tu corazón a su dirección y seguir sus instrucciones.
Así que la próxima vez que te encuentres perdido en medio de la confusión y la incertidumbre, recuerda el Salmo 32:8. Recuerda que tienes un GPS divino que te guía, te enseña y te protege en cada paso del camino. Y con esa confianza, sigue adelante con valentía, sabiendo que el mismo Dios que hizo esa promesa es fiel para cumplirla. ¡Feliz viaje!